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Los otros Bruzzone: quiénes continúan prófugos por los 1658 kilos de cocaína escondidos en Rosario

Los otros Bruzzone: quiénes siguen prófugos por los 1658 kilos de cocaína escondidos en Rosario

Bruzzone: los otros prófugos por los 1658 kilos de cocaína en Rosario. Crédito: Encripdata.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, festejó el miércoles la caída de «uno de los diez narcotraficantes más buscados del país», pero no lo era. Gustavo Bruzzone, «prófugo desde hacía casi dos años», estaba donde siempre vivió, en Haedo, trabajaba en su casa de remates, en la página de Facebook de la empresa figuraba su número de teléfono y en su usuario de WhatsApp hasta mostraba su cara. Enseguida, el periodista Manu Jove le recordó a la ministra que el flamante detenido militaba para ella. En las redes, además, empezaron a revivir fotos de él con ella y otros dirigentes políticos. Con la fuerza de la viralidad, en el Ministerio de Seguridad, la celebración se vivió como una derrota. «¿Por qué lo detuvieron recién ahora?», fue la pregunta que recorrió los pasillos del edificio de Gelly y Obes.

Para Bruzzone, el día tenía muchas horas: además de atender su casa de remates, con 45 años de trayectoria, tenía tiempo para participar en marchas, reuniones y comidas con personalidades de la política y, en 2022, hasta se sumó a una operación de narcotráfico internacional, que terminó siendo el mayor cargamento incautado en la historia de Santa Fe y el cuarto a nivel nacional.

En diciembre de 2023, un tribunal sentenció, entre otros, a Gabriel Nicolau, alias «Vecino», y a José Damián Sofía, alias «Tano», a 12 y 11 años de prisión, respectivamente, por formar parte de la organización narcocriminal, encabezada por colombianos, que intentó «coronar» 1658 kilos de cocaína desde Rosario hacia algún puerto de España.

La investigación comenzó el 12 de mayo de 2021 cuando la DEA alertó sobre la presencia en Buenos Aires del colombiano Gabriel Jaime Londoño Rojas -aún prófugo-. Si bien el tribunal dio por probado que el alijo iba rumbo a España, en el Ministerio de Seguridad, a cargo en esa época de Aníbal Fernández, bautizaron el caso como Operación Rosario-Dubai e hicieron trascender que el destino final era enfrente: Qatar, por la proximidad del Mundial 2022.

Tal vez, alguien haya querido congraciarse con las tres letras porque, años atrás, en Estados Unidos descontaban tener los votos asegurados para organizar allí la Copa del Mundo que alzaría la Selección argentina. Hasta que aparecieron los millones del FIFAgate para cambiar la sede a la ciudad emirato.

«Tano» y «Vecino» eran dos «picantes»: Sofía también fue condenado por amenazar de muerte a la jueza federal Sandra Arroyo Salgado y a las hijas que tuvo con el fiscal Alberto Nisman; y conoce la verdad sobre los crímenes de su chofer, Christian Quinteros, alias «Gordo Tita», y de la mujer de este, Anabella Blumetti. Nicolau, por su parte, llegó a comprar 100 precintos de cuellos de botella para «contaminar» buques.

Esa técnica se llama rip off: una vez «comprados» los aduaneros o los tripulantes, los narcotraficantes abren un contenedor, esconden, por ejemplo, 78 kilos, como hicieron en 2022 en Zárate, y lo cierran con un nuevo precinto.

Pero cuando el volumen es mucho mayor, como los 1658 kilos en 2022 en Rosario, llevan adelante el servicio de «empresa a empresa», una maniobra que demanda más tiempo, pero que si funciona, es decir, si llega a buen puerto, multiplica las ganancias y consolida una línea de exportación quién sabe por cuántos años.

Para eso, mientras buscaba una compañía, «Tano» Sofía y Oscar Alfredo Rossi le pidieron a Bruzzone que actuara como empresario, según las «escuchas» telefónicas a las que accedió Encripdata, y las fotos que ilustran esta y la anterior nota, tomadas por policías encubiertos en Puerto Madero en agosto de 2022.

Finalmente, pocos días después, el juez federal Adrián González Charvay le ordenó a la División Hidrovía del Paraná de la Policía Federal romper el galpón donde estaba escondido el alijo que los narcotraficantes no llegaron a sacar por problemas con el servicio empresarial.

Pero Bruzzone no era «uno de los diez más buscados» ni el único prófugo de este caso. Los tres jefes colombianos, que financiaron la exportación fallida, aún caminan por las calles. De la Argentina o de Europa.

Álvaro Antonio Duque Ramírez, uno de los tres jefes colombianos, vive suelto en Leganés, en las afueras de Madrid. Como reveló Encripdata, un juzgado de España, luego de idas y vueltas, liberó a este narcotraficante porque se venció el plazo previsto en el tratado de extradición «sin haber recibido propuesta alguna de planes de vuelo de las autoridades de Argentina para la ejecución de la entrega».


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