Encripdata

Un paso adelante

Indagaron a «Mameluco» Villalba por vender la cocaína con carfentanilo en Puerta 8: tenía un kilo más en su poder

Golpe a las cuevas financieras de "Mameluco" Villalba

Golpe a las cuevas financieras de "Mameluco" Villalba. Crédito: Télam.

La jueza federal Alicia Vence finalmente indagó a Miguel Ángel Villalba, alias «Mameluco», por el desastre de la cocaína con carfentanilo, según le confirmaron tres fuentes con acceso al expediente a Encripdata. Lo hizo en diciembre, por pedido del fiscal Paul Starc, antes de la feria judicial. Lo acusó por la venta, pero aún no por las muertes. La recriminación la extendió a quince integrantes de su banda.

Entre la noche del 1º de febrero del 2022 y la madrugada siguiente, después del partido de la Selección argentina contra Colombia por las eliminatorias hacia la tercera estrella, los transas de «Mameluco» vendieron en Puerta 8 las bolsitas rosas. En el preciso instante en el que la droga entró en sus cuerpos, 24 personas murieron. Otras 80 tuvieron suerte: familiares y amigos pudieron llevarlas a tiempo al hospital más cercano.

Ocho días después, la Procuración General bonaerense, a cargo de Julio Conte Grand, informó que la cocaína estaba cortada con carfentanilo, un opioide sintético completamente desconocido hasta entonces en la Argentina. En Estados Unidos, en cambio, padecen hace muchos años una crisis de salud por el consumo problemático o recreativo de este tipo de drogas. En 2021 fallecieron 107 mil personas. El 66% fue por fentanilo. Según la Drug Enforcement Administration (DEA), el carfentanilo es 100 veces más potente que el fentanilo.

Germán Martínez, del fuero bonaerense, fue el primer fiscal en investigar el caso. Al principio acusó a cinco transas por las 24 muertes, pero al enterarse de una investigación en curso en la justicia federal, mandó el expediente hacia allá.

Esa investigación en cuestión era llevada adelante, precisamente, por la jueza Vence, que en silencio venía siguiéndole los pasos a «Mameluco» desde el 2020. Seguirle los pasos es un decir: Villalba estaba detenido hacía rato, pero con un teléfono continuaba dirigiendo a su organización desde la celda. El 25 de marzo, la magistrada lo procesó a él, a su hijo Iván Gabriel Villalba, alias «Salvaje», también ya preso, y 14 personas más por formar parte de la organización dedicada al narcomenudeo en Puerta 8, Tres de Febrero, y otras villas de San Martín, pero no por las muertes. Algo le faltaba para poder recriminárselas.

Según una «escucha» telefónica entre dos transas, Luca Nahuel Baigorria, alias «Dylan», fue uno de los que trajo esa «droga de Colombia como pasta base». «Dylan» es otro hijo de «Mameluco». La familia ahora está peleada. Por su rol en este caso, la magistrada ordenó su captura, pero la Policía Bonaerense, como reveló Encripdata, no hace otra cosa más que cobrarles «peajes» a él y a su hermano «Kako» para dejarlos dar vueltas por San Martín.

La jueza Vence pudo reconstruir que las dosis con carfentanilo se vendieron entre las 17 hs del 1º de febrero y las 6 hs del 2 de febrero, «registrándose la mayor afluencia de compradores entre las 2 y las 3 de la madrugada». Para cuando la Policía Bonaerense, con Sergio Berni a la cabeza, irrumpió en Puerta 8 ya eran las 13.30. Recién en ese momento se llevaron a los primeros detenidos. Esa distancia temporal sería clave para lo que vendría.

En octubre, los jueces de la Sala II de la Cámara Federal de San Martín, Alberto Lugones, Marcos Morán y Néstor Barral, dictaron la falta de mérito de cuatro de los transas arrestados para procesarlos o sobreseerlos por las muertes, básicamente porque estos acusados, si bien formaban parte de la banda de «Mameluco», no habrían «trabajado» en el turno en el que se vendieron las dosis mortales. A un quinto le suspendieron el trámite del proceso porque presentaba un «cuadro compatible con discapacidad intelectual moderada asociada a un trastorno por consumo de sustancias psicoactivas».

En diciembre, finalmente, la jueza Vence amplió la indagatoria a «Mameluco» y compañía, a los que acusó de la «comercialización de estupefacientes que se llevó a cabo el 1 y 2 de febrero por parte de integrantes de la mentada organización» y por el «poder de disposición que poseían sobre 480 envoltorios de nylon color rosado o anaranjado con clorhidrato de cocaína y carfentanilo» incautados en el búnker de Puerta 8 y por la «tenencia que detentaban ese mismo día de dos bolsas de nylon con 3346 envoltorios de nylon» de los mismos colores en una casa de Loma Hermosa.

Para que se entienda: incluso después de los primeros fallecimientos, la banda de «Mameluco» tenía 945 gramos más de cocaína con carfentanilo, fraccionada, empaquetada y lista para vender.

Sin embargo, Encripdata pudo saber que la jueza Vence quiere tener más elementos de convicción para volver a ampliarles la indagatoria, esta vez ya sí por ocasionar las muertes. Pruebas que demuestren sin lugar a dudas el dolo sobre la acción, es decir, que los Villalba vendieron la cocaína con carfentanilo para matar a quienes la consumieran o, al menos, sabiendo que eso podía suceder.

Para eso será importante lo que pueda aportar la DEA en el análisis de una dosis en su laboratorio de Dulles, Virginia: la magistrada quiere conocer la trazabilidad, es decir, determinar si el opioide sintético lo introdujeron los productores del clorhidrato en el proceso primario -en el país de origen, ya sea Colombia, Perú o Bolivia- o si fueron los Villalba durante el estiramiento de la cocaína en alguno de sus búnkeres del conurbano bonaerense.

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