Encripdata

Un paso adelante

Cayó un colombiano por los 1658 kilos de cocaína incautados en Rosario: estaba en los Emiratos Árabes Unidos

Tres colombianos, detrás de los 1658 kilos de cocaína en Rosario

Tres colombianos detrás de los 1658 kilos de cocaína en Rosario. Crédito: Ministerio de Seguridad.

Estaba acusado de estar detrás del cuarto mayor cargamento de cocaína de la historia nacional, tenía una orden de captura internacional por eso mismo, pero decidió seguir haciendo negocios. La Policía Internacional (Interpol) no lo dejó: el miércoles arrestó al colombiano Gabriel Jaime Londoño Rojas en Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), según le confirmó una fuente de la investigación a Encripdata. Ahora, se enfrenta al pedido de extradición hacia la Argentina.

Londoño Rojas es el jefe de la célula colombiana que pretendió mover 1658 kilos de cocaína desde Rosario y hacia un destino incierto. Los «ladrillos» tenían las marcas de Louis Vuitton y Nemesio Oseguera Cervantes, el «Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Ese cargamento se convirtió en el cuarto mayor secuestro de la historia de Santa Fe.

Según la acusación del juez federal de Campana Adrián González Charvay, de la célula de Londoño Rojas formaban parte los también colombianos Newson Cheung Sabogal y Álvaro Antonio Duque Ramírez, que también tienen sobre sus cabezas órdenes de captura internacional.

Siguiendo a José Damián Sofía, alias «Tano», el magistrado llegó hasta un sucio galpón de Empalme Graneros, Rosario, donde los policías federales de la Hidrovía del Paraná descubrieron el 26 de agosto el histórico cargamento, que los traficantes no pudieron sacar a tiempo por diversos contratiempos, como la restricción temporal a la comercialización de granos, fachada de la operación narco.

Sofía es un histórico del conurbano bonaerense: como reveló Encripdata, deberá sentarse en el banquillo de los acusados por amenazar de muerte a la jueza federal Sandra Arroyo Salgado.

Al «Tano» también lo vinculan con un doble crimen: el de su chofer Christian Quinteros, alias «Gordo Tita», sucedido el 6 de diciembre de 2018 en Navarro, por un negocio que salió mal, y el de la pareja de la víctima, Anabella Blumetti, ocurrido el 6 de febrero de 2019 en Francisco Álvarez, en la zona oeste del conurbano bonaerense.

Con Sofía cayeron trece personas más a finales de agosto. A una lo llamaba «vecino». Era Gabriel Andrés Nicolau, con un rol determinante en toda esta historia, no solo porque controlaba el cargamento de Rosario desde Victoria, Entre Ríos, del otro lado del río Paraná, sino porque viajó a Colombia a cuadrar detalles de la operación con Londoño Rojas y compañía y a la vuelta recibió al «químico» de la organización.

En la banda de Sofía, que era la conexión local, al menos Nicolau, Marco Rodrigo Páez, Lucas Eduardo Hitters y Oscar Alfredo Rossi utilizaban Wickr Me. El juez González Charvay ya procesó a todos ellos, pero, como era de esperar, no pudo recuperar nada de la aplicación, que está de moda entre los grupos del crimen organizado.

Ramírez Duque y Cheung Sabogal, los otros dos colombianos que estuvieron en la Argentina para cerrar el negocio con Sofía y Nicolau, preferían Signal.

El juez González Charvay ya agregó al expediente un informe de la DEA de los Estados Unidos (Drug Enforcement Administration) que puntualiza lo que a esta altura parece obvio: que Londoño Rojas y los otros dos colombianos se dedicaban al narcotráfico a gran escala.

Como sea, cuando Londoño Rojas llegue a la Argentina extraditado desde los emiratos, deberá tener una buena defensa: en el expediente hay pruebas que lo incriminan, como fotos suyas con los argentinos ya procesados por narcotráfico internacional.

Por otras pistas, otro juez analiza si estos colombianos no estuvieron detrás de otros dos cargamentos más chicos, por otros 1434 kilos, que en fecha contemporáneas salieron desde Rosario con destino a los Países Bajos.

Eso está en plena investigación.

De ser así, serían 3 toneladas en total.