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Un paso adelante

Otro revés para el espía: confirmaron la vigencia del caso contra Martins por explotación sexual en sus prostíbulos porteños

El espía Martins, los prostíbulos y la Corte de México.

Martins, los prostíbulos y la Corte de México. Crédito: Encripdata.

Tres años después de su pintoresca caída, dos jueces de la Cámara Federal porteña le pusieron fin a otra de las tretas judiciales del abogado del espía Raúl Martins para no tener que dar explicaciones en el banquillo por hechos que, a diferencia de la peluca que llevaba el día de su arresto, no son para nada pintorescos. Todo lo contrario: está acusado de haber sido el jefe de una asociación ilícita que se dedicó a la «explotación del ejercicio de la prostitución ajena» en Buenos Aires. Por eso mismo intentó de todas las maneras posibles demorar su extradición desde México. El nuevo revés en la justicia argentina podría ser el último paso para que la Suprema Corte de Justicia mexicana ordene su entrega.

Facundo Álvarez, letrado del espía, solicitó el 20 de junio el sobreseimiento por prescripción de la acción penal, es decir, por el simple paso del tiempo. Para eso, planteó que desde el llamado a indagatoria hasta el último acto interrumptivo del curso de la acción penal habían pasado más de 6 años. La jueza federal María Servini sabía que era un recurso más para demorar todo y rechazó rápido el pedido.

Al ordenar la captura internacional, la magistrada le reprochó a Martins la «explotación del ejercicio de la prostitución ajena y lavado de activos», lo mismo que hacía en Cancún, México, hasta el 3 de octubre de 2019 en el que finalmente cayó con remera, anteojos de sol y peluca, recuerdos de un pasado mejor como espía al amparo de sus contactos en la vieja Secretaría de Inteligencia (SIDE) y los Tribunales Federales de Comodor Py.

Ahora, los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi confirmaron el rechazo al planteo. A su abogado, además, le recordaron lo obvio: que Martins está acusado de cometer hechos que «supone la infracción de múltiples delitos contra la libertad, la integridad sexual y la dignidad» y que de todos esos, el delito más gravoso, es el de trata de personas con explotación consumada, con penas en expectativa de hasta 10 años de prisión y llegado el momento del juicio, si el fiscal pudiera demostrar que entre las víctimas hubo menores de edad, podría aumentar a 15 años de prisión.

Como la peluca no funcionó para pasar desapercibido, Martins, a través de otros abogados en México, llegó al extremo de denunciar que los elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) lo torturaron cuando lo arrestaron. Un detalle: es lo denunciaron no en el momento, no, mucho después de quedar tras las rejas, cuando percibía que de un día para otro lo podían extraditar. Solo le sirvió para ganar tiempo, pero nada más.

Su clan, mientras tanto, aprovechó para reamarse: con él en la cárcel, quien se hizo cargo del prostíbulo en Cancún fue Juan Carlos Bastida, alias «Brujita», quien se ganó la confianza de Martins por ser la pareja de su cuñada María de los Ángeles Maini.

En la Plaza Fórum, los jaladores buscan todas las noches atraer a clientes hacia The 5 Senses, el restaurante de «cocina afrodisíaca con cena show» y el happy hour en Queen’s Night Club, el table dance de la organización.

«Brujita» Bastida es conocido en Cancún. Tanto que alguna vez Nemesio Oseguera Cervantes, alias «Mencho», envió a sicarios a «limpiar la zona hotelera».

«Nosotros el Cartel Jalisco Nueva Generación les hacemos de su conocimiento que estamos informados y estamos entre ustedes. Tenemos ubicados quiénes son sus tiradores al igual que sus bases de operaciones y a quienes los apoyan, entre ellos los dueños de Kiss y colaboradores. Tenemos nombres y domicilios y vamos contra todos: la vieja, su hijo, su trabajador Daniel, de Travel Tour; Juan alias ‘Brujita’, de Kiss, que los resguarda en sus instalaciones. Comienza la limpia de zona hotelera«, rezaba la narcomanta que dos sicarios iban a colgar en 2017 cuando los atraparon los investigadores de la Policía Federal y de la Procuraduría General de la República (PGR).

Más acá en el tiempo, en uno de los allanamientos a la por entonces expresidenta Cristina Kirchner, en una investigación que nada tiene que ver con esta, le encontraron carpetas de inteligencia. Una tenía información sobre el también espía Pedro Tomás Viale, alias «Lauchón», asesinado por la Policía Bonaerense en un operativo por demás extraño. Según la carpeta que tenía en su poder la ahora vicepresidenta, «el ‘Lauchón’ Viale estaba vinculado a las redes de prostitución VIP con fines extorsivos junto a Martins».

Cuando lo decida la Suprema Corte mexicana, algún día Martins deberá dar explicaciones en la Argentina.

Porque a diferencia de la causa, lo que sí prescribe, con el solo paso del tiempo, es su cobertura en la vieja SIDE.

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