La final del mundo arreglada: Estados Unidos condena a cadena perpetua al «Mayo» Zambada
Estados Unidos condena a cadena perpetua al "Mayo" Zambada. Crédito: Encripdata.
Menos de 24 horas después de que Donald Trump y Claudia Sheinbaum premiaran a la Selección española en el MetLife Stadium, Ismael Zambada García jugó su propia final este lunes en Nueva York: un tribunal del Distrito Este del estado lo condenó a cadena perpetua. Este partido sí estuvo arreglado: «el Mayo» reconoció haber sido el líder principal de una empresa criminal continua, entre 1989 y 2024, primero conocida como La Federación y luego como el Cártel de Sinaloa, a cambio de que los fiscales no pidieran la pena de muerte.
En el acuerdo de culpabilidad, «Mayo» Zambada, de 76 años, aceptó una multa de 15 mil millones de dólares, aunque difícilmente el gobierno de los Estados Unidos pueda recuperar buena parte de ese dinero, según pudo saber Encripdata.
Con solo tener en cuenta los ceros de la multa, Forbes podría ubicar al cofundador del Cártel de Sinaloa en el puesto 143 de la lista sobre las personas más ricas del mundo, a la altura de la familia alemana que controla Aldi y Trader Joe’s, dos supermercados con presencia en Europa y Estados Unidos.
Años atrás, en la Lista Forbes 2009, el otro cofundador, Joaquín Guzmán Loera, apareció en el puesto 701, con mil millones de dólares. La familia del «Chapo» aprovechó el minuto de buena fama para lanzar una marca de ropa con ese número, pero luego salió del mercado. Cuando lo condenaron, en 2019, el tribunal le impuso una multa de 12.600 millones.
Ante el juez Brian Cogan, Zambada leyó una carta, pidió perdón por los delitos cometidos y admitió haber tenido en su nómina a jefes policiales, mandos militares y dirigentes políticos mexicanos. Por su parte, su abogado Frank Pérez afirmó que no ha colaborado con las autoridades de los Estados Unidos.
Sin embargo, fue su propio hijo, Vicente Zambada Niebla, «el Vicentillo», quien inició, en 2009, el intercambio de información por beneficios, con hitos como su testimonio en el «juicio del siglo» de 2017 contra su compadre, «el Chapo», y su liberación en 2021.
A los 18 años, «el Señor del Sombrero» comenzó a trabajar en las plantaciones de marihuana en la zona del triángulo dorado, donde alguna vez le concedió una entrevista a Julio Scherer García para la revista Proceso.
Entre 1985, con el crimen del agente de la DEA, Enrique «Kiki» Camarena, y el 8 de abril de 1989, con la caída de Miguel Ángel Félix Gallardo, el Cártel de Guadajalara se desintegró. Entonces, los demás se repartieron los territorios: Zambada y Guzmán se adueñaron de Sinaloa.
En los noventa, con la muerte de Pablo Escobar, del Cártel de Medellín, el fin de los Rodríguez Orejuela, del Cártel de Cali, y la ambición de Amado Carrillo Fuentes, «el Señor de los Cielos», líder del Cártel de Juárez, los grupos criminales colombianos, de ser socios, pasaron a ser proveedores de los cárteles mexicanos. Eso multiplicó las ganancias de las organizaciones, especialmente, de Sinaloa.
Y aunque los medios del mundo consideraron la capitulación de Zambada como el fin del Cártel de Sinaloa como se lo conocía hasta entonces, eso, en realidad, sucedió el 25 de julio de 2024, con la mayor traición en la historia del narcotráfico internacional, cuando Joaquín Guzmán López, alias «Güero Moreno», secuestró al «Mayo» en Culiacán, lo subió a una avioneta y se rindió y lo entregó en el aeropuerto de Santa Teresa, cercano a Texas, a los agentes federales de los Estados Unidos. Lo que sucedió después es historia escrita en caliente: la batalla final entre Los Chapitos y Los Mayos.
El Cártel de Sinaloa ya no existe.
El negocio aún sigue intacto.
Somos un medio especializado en el crimen organizado en la Argentina, sus relaciones subterráneas y sus conexiones internacionales. Hacemos periodismo de investigación sin recurrir a pauta oficial ni a publicidad privada. Somos Encripdata, el hilo invisible entre el crimen y el poder. Si te gustó esta historia, ayudanos a contar la próxima.