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Un paso adelante

Por qué sospechan que el comisario Centurión mantuvo un mes secuestrado a Lucas y dónde creen que lo ejecutó

Un año después, Lucas Escalante sigue desaparecido

Un año después, Lucas Escalante sigue desaparecido. Crédito: Facebook.

-Ya estoy arrancando para allá, encima me quedé sin nafta, viste no, boludo, yo me voy a bañar y me voy a acostar, pero me avisó re tarde el hijo de puta…
-Pero… ¿qué onda? ¿Cómo es la movida? ¿Qué es, nafta gratis? ¿Cómo es, boludo, o sea, el chabón por qué tiene eso: porque compró mucha nafta o le dieron un par de vales de cortesía?
-No, no, el padre trabaja ahí en… dónde mierda trabaja… en la Policía, pero un cargo muy alto acá en Buenos Aires, viste, y le dan nafta y a mí me pasa siempre 15.000 pesos los vales, viste, bueno, con eso zafo… me dijo: ‘Solamente con vos hacemos esto’, listo, me re sirve, y nada, guacho, ya estoy acá en la ruta 2
1.

La noche del 9 de diciembre del 2022, Lucas Escalante, de 26 años, tenía que retirar vales de nafta de la Policía Bonaerense. No quería ir solo. A varios amigos les pidió que lo acompañaran, sin suerte. Cristian Centurión, también de 26, le dijo que se los daría en la casaquinta familiar de la calle 1538, esquina ruta 53, La Capilla, Florencio Varela.

Así, a bordo de su auto BMW azul, llegó hasta la dirección indicada. El dueño de casa estaba con su primo, Maximiliano Centurión, de 26 años, y esta vez tenían otros planes. Los vales de nafta fueron solo el anzuelo. Pero hubo un problema: Lucas no estaba solo. Después de cruzar mensajes con varios amigos, a último momento consiguió que uno le hiciera la segunda. Era Lautaro Morello, de 18, primo de una exnovia.

La presencia de Lautaro cambió todo, como pudo reconstruir Encripdata. A las 00.30 ya de la madrugada del 10 de diciembre, Cristian ingresó a una estación de servicio de Florencio Varela. Sin bajarse de un auto a nombre de su madre, le dio al playero un bidón para cargarlo con nafta.

Una hora después, en la casaquinta de los Centurión prendieron una fogata. Las llamas eran tan altas que podían percibirse desde afuera, como declararon dos vecinas y un testigo de identidad reservada2. Para no dejar rastros de las cenizas, cortaron el pasto y tiraron los restos a la basura.

En medio de los festejos por el triunfo de la Selección argentina frente a Países Bajos y la clasificación a la semifinal del Mundial Qatar 2022, las familias de Lucas y Lautaro salieron a buscarlos. Obviamente, fueron a las comisarías.

Cristian y Maximiliano son hijo y sobrino, respectivamente, del comisario mayor Francisco Centurión, más conocido como «Coco», a esa fecha enlace de la Policía Bonaerense con la Policía Internacional (Interpol). Cristian acababa de ingresar a la fuerza y era bombero voluntario, y Maximiliano trabajó en una empresa de seguridad.

Ese 10 de diciembre, como era el cumpleaños de su hija, el comisario Centurión regresó de un viaje por Rosario con su pareja. Cuando llegó a Florencio Varela pasadas las 20, aquella lo recibió por WhatsApp:

-Vení a la casa de atrás.

Tres segundos después, insistió:

-Porfa 3.

Desde instante, el comisario Centurión fue otro: dijo sentirse mal, no fue al cumpleaños de su hija y empezó a hablar con sus familiares y sus subordinados a través del celular de un amigo.

Al día siguiente, alguien prendió fuego el BMW de Lucas sobre la ruta 6 a la altura de Abasto, La Plata.

En esas horas, la Policía Bonaerense informó que había hallado dos cuerpos calcinados en el baúl de un utilitario Citröen Berlingo todo quemado en un descampado de Guernica, Florencio Varela. Los investigadores, entonces, pensaron que eran los cadáveres de Lautaro y Lucas. Sin embargo, Maximiliano Centurión le confesó a su mamá: «Esos no son los pibes. Están secuestrados los chicos que faltan»4. «Titi», como lo llamaban, sabía de lo que hablaba: esos cuerpos correspondían a los mecánicos Silvio David Vitullo, de 40 años, y Diego Fabián Segura, de 29, desaparecidos 14 horas después y no muy lejos de allí.

El 14 de diciembre, la fiscal Mariana Dongiovanni le ordenó a la Bonaerense allanar la casaquinta del enlace con la Interpol.

El 15 de diciembre, finalmente, un vecino halló el cadáver quemado de Lautaro a la vera de una autopista en construcción en Guernica.

En consecuencia, el 16 de diciembre, la fiscal Dongiovanni y el juez Julián Busteros decidieron arrestar a los primos Centurión por ser los últimos que estuvieron con Lautaro antes de que fuera asesinado.

Al cumplirse el primer aniversario del crimen de Lautaro y el misterio de Lucas, el expediente ya pasó por las manos de dos jueces, cuatro fiscales y dos fuerzas policiales.

La investigación dio un giro cuando el fiscal Daniel Ichazo se hizo cargo de las actuaciones. Fue él quien le solicitó al nuevo juez de la causa, Diego Agüero, arrestar al comisario Centurión por «haberse sumado al plan criminal» de su hijo y de su sobrino, «manteniendo privado de su libertad a Lucas por al menos un lapso mayor a un mes», pudiendo concluir, por el contexto en que se fueron sucediendo los hechos, que «a la fecha se presume su muerte violenta a manos del clan» y, porque, en definitiva, «Francisco Centurión mató a Lucas» en un lugar indeterminado «para procurar la impunidad de Maximiliano y Cristian en el homicidio de Lautaro»5.

Para el fiscal Ichazo, la clave estaba en el allanamiento a la casaquinta de los Centurión. Aquel 14 de diciembre, cuando uno de los canes marcó un punto de interés, la «tercera vivienda», los policías a cargo del procedimiento frenaron todo, dejaron una consigna, le devolvieron la llave de la propiedad al comisario Centurión y le avisaron que volverían a la mañana.

Cuando reanudaron el allanamiento, los canes ya no olieron nada. Los Centurión pasearon otros perros por «la casa de atrás». Todo esto lo declararon familiares de las víctimas e, incluso, de policías de menor rango, que se animaron a brindar testimonio sus superiores. Por esas irregularidades, varios uniformados fueron detenidos por encubrimiento agravado.

Luego, un vecino halló el cadáver quemado de Lautaro en Guernica. Si bien la Bonaerense lo constató a las 21.40 del 15 de diciembre, el testigo había dado aviso a las 15. Uno de los celulares del comisario Centurión había impactado en ese sitio mucho más temprano, entre las 8.25 y 8.27, y recién media hora después, a las 8.53, la Policía reanudó el allanamiento en la casaquinta.

Para el fiscal, eso solo tenía una explicación posible: el comisario Centurión consiguió que los policías a cargo del allanamiento le liberaran la zona por unas horas, sacó el cuerpo de Lautaro de su casaquinta de La Capilla en medio de la noche y lo plantó en Guernica6.

Así, la banda integrada, entre otros, por los Centurión se deshizo del cádaver y del auto, pero no de Lucas. No en ese momento. «De no ser así, su cuerpo tendría que haber aparecido junto al de Lautaro»7, consideró el fiscal.

Entre el 10 de diciembre, cuando se hizo cargo del «plan criminal», y principios de enero del 2023, el comisario Centurión se movió con facilidad por Guernica, Brandsen y localidades cercanas, ahora zona de interés para los nuevos investigadores8.

El 12 de diciembre, el celular de Lucas se activó.

Entre el 14 y el 15 de diciembre, alguien plantó el cuerpo de Lautaro.

El 13 de enero, la fiscal Dongiovanni tomó varias medidas: solicitó la prisión preventiva de los primos Centurión por el crimen de Lautaro, apartó a la Policía Bonaerense de la investigación y la búsqueda de Lucas y se excusó de seguir interviniendo por «constantes descalificaciones» de la familia de Lautaro9.

Nada, en cambio, dijo sobre el poderoso comisario Centurión.

Cuando la investigación dejó de estar en manos de la fiscal Dongiovanni y de la Bonaerense, el comisario Centurión dejó de frecuentar Guernica, Brandsen y alrededores.

En los últimos días del 2023, un policía detenido por encubrimiento agravado aportó un dato, marcó un lugar10. Los detectives hicieron un rastrillaje, pero no encontraron nada.

Pero tiene lógica: para el fiscal Ichazo, poco antes de que la búsqueda de Lucas cambiara de manos, el comisario Centurión lo ejecutó en algún sitio de esa zona.


*1, 2, 3, 4, 5, 7, 9 Extracto del expediente judicial.

*6, 8, 10 Fuente con acceso al expediente.

*10 Fuente de la investigación.

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