Quién era el hombre encontrado muerto en el Hotel Las Naciones

Quién era el hombre encontrado muerto en el Hotel Las Naciones

Un hombre muerto en el Hotel Las Naciones. Crédito: Encripdata.

«Me falta el aire, me falta, aire», fue lo poco que le pudo decir el hombre descompuesto en la habitación de un hotel en la Argentina a un familiar en Colombia. Encripdata pudo saber que llegó a pasarle su ubicación por WhatsApp. Luego no pudo contestar más mensajes.

Se trataba de Cristóbal O. S. La Policía de la Ciudad lo encontró sin vida el 28 de abril en una de las unidades del exhotel Las Naciones. Colombiano, de 43 años y sin familiares en el país. Hacía un año que vivía allí. La escena no presentaba signos de violencia.

Pero el individuo no murió ese miércoles sino varios días antes. El tiempo hizo lo suyo, el cadáver comenzó el proceso de descomposición, un inquilino sintió el olor nauseabundo que traspasaba la puerta y dio aviso a los del apart hotel y ellos a los policías.

De hecho, un amigo escribió en un grupo de Facebook: «Buenas tardes. Busco a este hombre. Se llama Cristóbal. Desaparecido desde el 24 de abril«.

Una fuente oficial le informó a Encripdata que el individuo yacía en su cama, pero otra fuente, que se enteró antes de la muerte por conocer los secretos del microcentro porteño, le aseguró a este medio que estaba boca arriba, con los brazos extendidos hacia arriba y las piernas duras, como si hubiera sufrido los efectos de una sobredosis.

El nombre de Cristóbal figuró en dos expedientes: en un control de rutina, agentes migratorios lo retuvieron el 16 de diciembre de 2013 junto a Juan Carlos M. G. y su mujer, también colombianos, un hombre peruano y una mujer boliviana. Los dos colombianos habían sido acusados el año anterior de integrar una banda que cometió una salidera bancaria en Ciudad del Este, Paraguay. Pero zafaron y volvieron a la Argentina.

No era la primera vez que Juan Carlos tenía suerte: un tribunal lo había sentenciado por dos robos en dos hospitales ocurridos en 2001 en su país, pero la Corte Suprema de Justicia lo absolvió diez años después por prescripción de la acción penal.

Cristóbal, por su parte, tuvo un paso fugaz por una comisaría en Buenos Aires: policías federales lo detuvieron el 21 de octubre de 2014 tras salir del edificio de la calle Lima 1035: había comprado dos dosis de cocaína aunque era tan poca que los peritos químicos no pudieron determinar su calidad. Eso sí: estaba mezclada con fenacetina. Según la Food and Drug Administration (FDA de los Estados Unidos), este adulterante no solo es tóxico sino también cancerígeno, pero los «cocineros» la usan para darle a la «coca» un sabor aún más amargo y un color más brilloso.

Los investigadores nunca lo acusaron de nada porque era solo el comprador, pero a los cuatro vendedores, imputados por otros 16 «pasamanos», un tribunal los sentenció a penas de entre tres años en suspenso y cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo.

Sobre la muerte de Cristóbal, las dos fuentes coincidieron sobre el avanzado estado de descomposición. Sobredosis, una causa posible.