Una extraña muerte en el Hotel Las Naciones

Extraña muerte en el Hotel Las Naciones

Extraña muerte en el Hotel Las Naciones. Crédito: MPF.

La Policía de la Ciudad encontró sin vida a un hombre extranjero en una habitación del exhotel Las Naciones. Encripdata pudo saber que se trataba de un colombiano de 43 años. Hacía un año que vivía allí. La escena no presentaba signos de violencia.

Eso fue el 28 de abril. Pero el individuo no murió ese miércoles sino varios días antes. El tiempo hizo lo suyo, el cadáver comenzó el proceso de descomposición, un inquilino sintió el olor nauseabundo que traspasaba la puerta y dio aviso a los responsables del apart hotel y ellos a los policías.

Ese apart hotel ya no es lo que era: la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) lo allanó en 2012 porque varios contribuyentes lo usaban como una «cueva fiscal»; la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) rescató de allí en 2014 a 23 mujeres que eran explotadas sexualmente; un hombre acusado de acoso por una inquilina provocó en 2019 un incendio que terminó con cinco fallecidos.

De un tiempo a esta parte, además, agentes retirados de la Secretaría de Inteligencia (SIDE o AFI), de los que hacían su trabajo y de los que hacían el «trabajo» de otros, pasan sus días allí recordando historias que nadie creerá fuera de ese mundo del recontra espionaje.

También mujeres que sobreviven de la prostitución se mudaron al apart hotel de la avenida Corrientes 818 luego de que explotó la interna en la cueva de Florida 520, que supo liderar el financista, narco y «buchón» de la AFI Diego Xavier Guastini, asesinado el 28 de octubre de 2019 en Quilmes, y especialmente desde que la Protex lo allanó justamente por una denuncia por explotación del ejercicio de la prostitución ajena.

Una fuente oficial le informó a Encripdata que el individuo yacía en su cama, pero otra fuente, que se enteró antes de la muerte por conocer los secretos del microcentro porteño, le aseguró a este medio que el fallecido en realidad estaba boca arriba, con los brazos extendidos hacia arriba y las piernas duras. «Como un sapo», fue la descripción. Como si hubiera sufrido una sobredosis una semana antes de que hallaran lo que quedaba de su cuerpo. Los dos coincidieron sobre el avanzado estado de descomposición.

En lo que no coincidieron fue en el contexto: para la primera fuente, el hombre estaba limpio, no tenía antecedentes ni pedido de captura. La Embajada de Colombia en la Argentina prometió contactar a sus familiares porque nadie reclamó sus restos; para la segunda fuente, en cambio, el muerto tenía relación con la cueva que supo ser de Guastini.

La autopsia quizás sugiera algo más.