Cocaína en alta mar: de la Operación Atlántico Norte al efecto «evergreen» del Canal de Suez

De la Operación Atlántico Norte al efecto Canal de Suez

De la Operación Atlántico Norte al efecto Canal de Suez. Crédito AFP.

La Operación Atlántico Norte fue el mayor golpe de las autoridades europeas al narcotráfico internacional en toda la historia. Pero a un mes del decomiso de 23 toneladas de cocaína en Alemania y Países Bajos, los detectives solo pudieron atrapar a un sospechoso en Ámsterdam, tal como publicó Encripdata el 25 de febrero. De sus cómplices en tierras sudamericanas por ahora hay solo una pista que parte de un dirigente del fútbol envuelto en otro escándalo. De allí que a uno y otro lado de aquel océano circulen versiones varias de un caso que quedará en la historia negra de al menos un país: Paraguay.

Todo comenzó cuando Pinturas Tupa SA despachó cinco contenedores con un peso total de 73.250 kilos desde Asunción, Paraguay, con destino final a Hamburgo, Alemania.

La barcaza partió el 22 de diciembre desde el puerto de Asunción, navegó por la Hidrovía y llegó el 28 de diciembre al de Buenos Aires.

Francisco Daniel Espínola Aguilar, su capitán.

El paso de la carga desde la barcaza al buque CAP San Artemissio, el 29 de diciembre.

Ese trasbordo fue hecho bajo las condiciones de «canal verde». En otras palabras: como los cinco contenedores fueron catalogados como «mercadería en tránsito», la Aduana no los revisó porque formalmente no ingresaron a la Argentina sino que estuvieron en la zona primaria aduanera.

El despachante encargado del trasbordo fue Wipon SRL.

De todas maneras, los investigadores ya descartaron que traficantes hayan realizado un rip off o gancho ciego en el puerto de Buenos Aires, es decir, abrir un contenedor sin que el dueño lo sepa, colocar allí los pocos kilos de la droga que se pretenden contrabandear y cerrar con precintos mellizos. En este caso, el tamaño hacía imposible siquiera imaginarlo: las 16 toneladas de cocaína que las autoridades alemanas encontraron en los contenedores estaban distribuidas no en diez ni en veinte sino en 1700 latas de pintura acrílica de la marca Fox Colors.

Los cinco contenedores en la mira tocaron suelo argentino solo 24 horas.

Desde el 29 de diciembre al 13 de enero estuvieron abordo del CAP San Artemissio hasta salir del Río de la Plata.

El buque partió el 13 de enero, hizo escalas en Itapoá, Paranagua, y Santos, en Brasil, Tanger, Marruecos, ubicado en el estrecho de Gibraltar, frente a la costa española, y finalmente tocó tierra el 9 de febrero en Hamburgo, Alemania.

Ya fuera de la Argentina, estuvieron a cargo del transporte Hamburg Sud, ELB Logistics GMBH, Global Carga BV y Envases Paraguayos SRL.

La carga se revisó dos veces: en Paraguay, desde donde salió contaminado, y en Alemania, donde se descubrió. Casi al mismo tiempo, los agentes de la Aduana belga encontraron otras 7 toneladas de cocaína ocultas entre bloques de madera provenientes de Panamá.

En la Argentina, si se hubieran movido productos de salida o entrada del o al país, tal vez se habría revisado, pero controlar una carga informada desde origen como «mercadería de tránsito» implicaría una demora en el comercio internacional con consecuencias en los precios de los bienes. Los principales países combaten esa deficiencia con Inteligencia Criminal para estar un paso delante de los contrabandistas.

No por nada el encallamiento del MV Ever Given, de Evergreen, en el Canal de Suez provocó una crisis global. Por allí pasan día a día 52 barcos, por un valor de 9,5 millones de dólares, que representan el 12% del comercio mundial.

Ejemplo: el precio internacional del barril de crudo se disparó 6% el miércoles.

Un investigador explicó a Encripdata que realizar controles sobre contenedores que solo tocan tierra argentina para hacer trasbordos a los portacontenedores provocaría el mismo efecto que lo sucedido en el histórico canal que une dos mundos: Occidente y Oriente.

Algo es seguro: contrabandistas ya festejan la crisis en el Canal de Suez porque por eso las autoridades de los principales países flexibilizarán aún más los controles aduaneros para evitar desabastecimientos de bienes esenciales.