Un jefe de Hezbollah irá a juicio por falsificar documentos en la triple frontera

Assad Ahmad Barakat, cada vez más complicado

Assad Ahmad Barakat, cada vez más complicado. Crédito: Encripdata.

Como era de esperar, Assad Ahmad Barakat, el jefe del Hezbollah en la triple frontera, mantuvo silencio desde que las autoridades de Brasil lo entregaron a sus pares de Paraguay el 17 de septiembre luego de recibir el exhorto para que lo extraditaran por la falsificación de documentos. Como en la indagatoria de noviembre no habló, la fiscal Irma Llano prepara para enero la instancia de acusación.

Si bien el delito por el que la fiscal solicitará llevarlo a juicio es menor, detrás de la falsificación de documentos podría esconderse otros hechos cometidos justamente con esa falsa identidad para no dejar huellas, como sospecharon a uno y otro lado de la frontera.

De hecho, el fallecido fiscal de la UFI-AMIA, Alberto Nisman, nombró a Barakat en un dictamen de 2009 por su relación con un imputado por el atentado del 18 de julio de 1994 en la sede de la mutual judía, en el que perdieron la vida 85 personas.

Encripdata tuvo acceso a un documento secreto de la por entonces Secretaría de Inteligencia (ahora AFI) en el que consta que Barakat habló 16 veces por teléfono con Samuel Salman El Reda entre octubre de 1993 y junio de 1994, es decir, después del atentado en la Embajada de Israel y antes de la voladura de la AMIA.

El informe secreto sobre Barakat y «El Reda». Crédito: Encripdata.

Nisman exigió la captura internacional de «El Reda», apodo de Salman Raouf Salman, porque lo consideraba uno de los autores ideológicos, pero no de Barakat.

En su informe sobre «las redes terroristas iraníes en América Latina», el fiscal del caso AMIA apuntó: «Otro de los comerciantes, miembro de Hezbollah, cuyas actividades han coadyuvado al financiamiento de la agrupación, resulta ser Assad Ahmad Barakat, quien se encontraba vinculado con el imputado Samuel Salman El Reda».

Un transferencia de Barakat a Hezbollah. Crédito: Encripdata.

Pero, en aquel momento, la pista sobre Barakat se perdió porque la Argentina solo buscaba a los autores materiales o ideológicos directos del atentado más allá de que sabían que Barakat le enviaba desde la triple frontera dinero a la «Organización del Mártir» hacia Medio Oriente, que el Hezbollah usaba luego para lo que quería.

En una causa por evasión impositiva, una fiscalía de Paraguay investigó los movimientos de Barakat: en Casa Apolo, uno de sus negocios, encontró un documento que confirmó su pertenencia al grupo terrorista.

El agradecimiento de Nasrallah a Barakat. Crédito: Encripdata.

Era un carta de agradecimiento, del 25 de mayo de 2001, del líder del Hezbollah, Hassan Nasrallah, a Barakat por la plata donada.

La traducción del mensaje escrito en tinta negra sobre un pergamino de color rojo fue realizada por Mohamad Kaied a pedido de la fiscalía.

«Les agradezco su aporte y su apoyo continuo en el cuidado de los hijos de aquellos que cumplieron en su compromiso con Dios resultando mártires, sacrificaron su generosa sangre, dándonos la honra y el orgullo, de esta forma sus puras almas serán el sendero de nuestro pueblo y nuestra Patria al triunfo celestial, querido y duradero. Su apoyo es una verdadera muestra de la fidelidad del pueblo fiel, los cuales poseen todos los valores de los mártires y de la guerra santa. Pido al supremo Dios, que aceptó su trabajo de la mejor forma, que nos incluya en la bendición de estos puros mártires».

Hassan Nasrallah

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos incluyó en 2004 en la lista negra de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) a Barakat, Casa Apolo, Galería Page (Ciudad del Este, Paraguay) y Barakat Importadora Exportadora Limitada (Iquique, Chile). En 2018 sumó a Nasrallah.

Barakat, jefe del Hezbollah en la región, ya cayó. Tal vez sea el momento para que los investigadores del caso AMIA profundicen su vínculo con Salman.