Aprobaron la extradición de los mexicanos que traficaron 9050 kilos de efedrina desde Argentina

Aprobaron la extradición de los cuatro mexicanos

Aprobaron la extradición de los cuatro mexicanos. Crédito: Encripdata.

Sobre el límite de los 60 días de la prisión preventiva, el juzgado que los tiene a disposición aprobó la extradición hacia la Argentina de los cuatro mexicanos arrestados en octubre en Puebla de Zaragoza para que sean indagados por la jueza federal María Servini por el tráfico de 9.050 kilos de efedrina.

Como reveló Encripdata el 10 de diciembre, se trata de José Antonio García Mena, José Gilberto Juárez Lima, Denisse Nayely Juárez Lima y Alejandro Elvira Lugos. La Interpol busca a otros tres mexicanos: dos de los tres jefes de la célula y un familiar de ellos.

El juez mexicano aprobó la extradición para que los acusados puedan defenderse ante la magistrada argentina tras la imputación de «asociación delictuosa, lavado de activos y delito contra la salud». Ahora solo falta la firma del canciller Marcelo Ebrard.

De hecho, cuando Denisse Nayely quiso abordar el 9 de octubre de 2009 el vuelo MX1692 de Mexicana de Aviación para irse del país, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) le descubrió 175 mil euros, que le costó una pena a 3 años de prisión en suspenso.

Según la acusación, la jueza Servini reconstruyó que Famérica le vendió 4.250 kilos a Víctor Wendling Duarte, que se los revendió a Maximiliano Romero, alias «Fantasma», que a su vez los negoció con Arturo Alonso «Alexis Cota Comeli.

Por su parte, Farmacéuticos Argentinos (FASA) le facilitó 4.800 kilos a Ibar Esteban Pérez Corradi, que los comerció con Romero y con «Alexis», parte de la célula mexicana.

García Mena y dos de los tres prófugos eran los jefes de la banda mientras que los hermanos Juárez Lima eran los encargados de controlar a las mulas. Los García Mena y Juárez Lima, con lazos familiares, eran de Puebla de Zaragoza, a 107 kilómetros al sureste de Ciudad de México, pero sus mulas, que llevaban tanto efedrina como divisas a través de Mexicana de Aviación, eran de Tijuana, ciudad fronteriza con San Diego, Estados Unidos.

Los mexicanos pensaron quedarse muchos años en la Argentina. Hasta compraron un hotel como bunker, pero vendieron todo en 2008 tras el triple crimen de General Rodríguez. Ahora regresarán al país, pero acusados de formar parte de la «ruta de la efedrina».