Cayó «Bebote» Álvarez: 25 viajes de «mulas» a España, la sombra de «Los Magníficos» y un contacto alias «Yamal»
Cayó "Bebote" Álvarez: con su banda traía éxtasis líquido de España. Crédito: Encripdata.
Aquella tarde, la Bonaerense debió pedir refuerzos para plantarse ante Pablo Álvarez, alias «Bebote», y 150 integrantes de su facción antes del partido entre Independiente y Rosario Central en Avellaneda. Pero 286 días después, la Policía Federal arrestó al viejo líder de La Gloriosa Banda ya no por pretender recuperar el control de la barra en el Libertadores de América sino por formar parte de una organización dedicada al narcotráfico internacional entre Bolivia, Argentina, Uruguay y España.
Todo comenzó el 21 de febrero -mientras «Bebote» estaba en prisión en Florencio Varela-, cuando, no tan lejos de allí, en el aeropuerto internacional de Ezeiza, las autoridades demoraron a una «mula» que regresaba de Barcelona, España, con 11 litros de éxtasis ocultos en varias latas de aceite virgen extra elaborado en la Córdoba andaluza.
El juez federal Pablo Yadarola y los detectives de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico, de la PFA, determinaron que la organización realizó 25 viajes. Un miembro acompañaba a las «mulas» -hombres o mujeres-, tomaba contacto con el proveedor en Barcelona y controlaba la vuelta a Buenos Aires. Cuando perdieron por primera vez, decidieron modificar la ruta: entonces comenzaron a operar entre Montevideo, Uruguay, y Madrid.
El 23 de junio, el magistrado ordenó romper: la PFA arrestó a once miembros de la organización, entre ellos, a Diego Francisco Anzalone, a quien consideraba como jefe, como pudo reconstruir Encripdata. También decidió allanar la casa de Álvarez, pero como allí, en ese momento, no encontró elementos de prueba ni tampoco en su teléfono, resolvió no detenerlo.
Anzalone no tenía un gran cartel en este negocio, pero en 2008 figuró como director suplente de Football Group Internacional SA, una empresa de los hermanos colombianos Fabián Andrés Martínez Grajales y Raymond Anthony Martínez Grajales.
El 27 de octubre de 2013, el juez federal Alberto Santa Marina ordenó arrestar, entre otros, a Jesús Antonio Yepez Gaviria y a los Grajales por el operativo Luis XVI o Los Magníficos: el hallazgo de una Toyota Hilux gris con 113 kilos de cocaína, con una pureza del 92 por ciento, en un estacionamiento subterráneo de la avenida 9 de Julio, mientras los bonaerenses, en las elecciones legislativas, apostaban por el Frente Renovador de Sergio Massa.
Al final, once años después, un tribunal solamente condenó a los integrantes más bajos de la organización por la camioneta con el cargamento «enfriado» en la avenida más ancha del mundo y absolvió a todos los acusados por el lavado de activos.
Pero ahora, Anzalone ya no era un simple director suplente de una empresa vinculada al fútbol y a estos empresarios colombianos. El juez Yadarola y la PFA lo ubicaban por encima de casi todos, tal vez a la par de «Bebote».
Entonces, profundizando la investigación sobre Anzalone, obtuvieron material de interés sobre Álvarez. La organización tenía dos rutas: por un lado, movían cocaína desde Bolivia para vender en el Gran Buenos Aires. Incluso habría videos con los «ladrillos». Por otro lado, el contrabando de éxtasis líquido desde Barcelona. También habría «escuchas» telefónicas donde brindaba información para aceitar sus contactos en España.
Y algo más: en Paladar Rojo Museo, que el líder barra abrió en 2021, Anzalone reunía a la organización para definir los pasos a seguir. Uno de ellos, incluso, llegó a contar que a quienes no obedecían, lo encerraban y lo golpeaban entre varios.
Por todo eso, entonces sí, el juez Yadarola ordenó arrestar a «Bebote» Álvarez. También a otro barra de Independiente, quien se quejaba ante aquel por la mala calidad de las drogas para revender.
Hay varios prófugos aún, entre ellos, un argentino radicado en Barcelona. De día se dedicaba a los tatuajes; de noche, a proveer de éxtasis líquido para la organización. Allí se ganó su apodo: «Yamal», por el sucesor de Lionel Messi en el cuadro culé.
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