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Un paso adelante

Escondieron 113 kilos de cocaína debajo de la avenida 9 de Julio: absolvieron al colombiano Yepez Gaviria

Absolvieron a Yepez Gaviria por el lavado detrás de "Luis XVI"

Absolvieron a Yepez Gaviria por el lavado detrás de "Luis XVI". Crédito: Ministerio de Seguridad.

Perú. Bolivia. Salta. Ruta. Autopista. Panamericana. Ciudad de Buenos Aires. Estacionamiento subterráneo de la avenida más ancha del mundo: la 9 de Julio. Ahí llegó una Toyota Hilux gris. Sus ocupantes eligieron esa cochera, en el corazón de la capital argentina, para «enfriar» el cargamento de exportación.

Mientras los argentinos participaban de las elecciones legislativas y los bonaerenses apostaban por el Frente Renovador, el naciente partido de Sergio Massa para enfrentar al kirchnerismo después de haber sido parte, el conductor de la camioneta ingresó al estacionamiento. En ese instante, la División Drogas Peligrosas de la Policía Federal (PFA) entró en acción: les incautó los 113 kilos de cocaína, con una pureza del 92 por ciento.

El operativo Luis XVI terminó el 27 de octubre del 2013 con múltiples allanamientos en diversos puntos del conurbano bonaerense, especialmente en tres barrios cerrados de la localidad de Tigre.

Los investigadores bautizaron así la investigación porque fue un desprendimiento del operativo Luis XV de abril de 2012, cuando descubrieron 280 kilos de cocaína en muebles antiguos en un galpón de Lanús, escondidos por los representantes de los Urabeños y los Machos, bandas criminales colombianas vinculadas a Ignacio Álvarez Meyendorff y el extinto Cártel del Norte del Valle.

De regreso al estacionamiento subterráneo de la avenida 9 de Julio, primero arrestaron a los acusados por la maniobra de narcotráfico internacional: Mario Morfulis, su hijo Oscar Matías Morfulis -conductor de la camioneta- y varios colombianos, entre ellos integrantes de los Martínez Grajales, una familia conocida en Nordelta por administrar el lavadero de autos «Los Magníficos».

Y tras estar varios años prófugo por otras causas, atraparon al poderoso Delfín Castedo, cuñado de Morfulis, a quien un testigo lo señaló como quien facilitó el ingreso del cargamento por El Pajeal y El Aybal, dos campos de Salta en la frontera con Bolivia.

Los jueces federales Alberto Santamarina y Sandra Arroyo Salgado, mientras peleaban por la competencia de la investigación, fueron detrás de la ruta del dinero: así llegaron hasta los colombianos Jesús Antonio Yepez Gaviria y su esposa Claudia Natalia Arias Celis, que vivían en Los Castores, y hasta David Acevedo Muñoz, pastor de la iglesia Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, fundada en Colombia.

En aquella época, los colombianos se juntaban en la sede de esa iglesia en General Pacheco, a cargo, precisamente, de Acevedo Muñoz.

De la investigación participaron casi todos: la Federal, la Bonaerense, la Metropolitana, la Secretaría de Inteligencia (SIDE), a cargo de las «escuchas» telefónicas, y hasta la Drug Enforcement Administration (DEA), con información sobre los imputados y sus conexiones en Colombia y Estados Unidos.

En el medio hubo menciones a políticos y jueces de primer nivel, denuncias de extorsión entre clientes y abogados y hasta dos sicarios mexicanos atrapados en Villa Crespo cuando estaban a punto de ajustar cuentas.

Ayer, diez años después del operativo y tras dos años de juicio, los jueces Nelson Javier Jarazo, Enrique Méndez Signori y Fernando Machado Pelloni, del Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOF) 2 de La Plata, dieron a conocer el veredicto explosivo.

El fiscal de juicio fue Rodolfo Molina y la Unidad de Información Financiera (UIF) intervino como querellante por las maniobras de lavado.

Los magistrados primero rechazaron las nulidades planteadas por las defensas. Después, condenaron a Morfulis padre y a John Mario Rivero Morán, a 7 años y 6 meses de prisión; y a Morfulis hijo, a Alfonso Moreno Santos y a Roberto Alfonso Reyes, a 6 años y 6 meses, los cinco por el transporte del cargamento hasta el estacionamiento de la avenida 9 de Julio1. A Castedo, en tanto, lo absolvieron.

Quienes sí festejaron fueron los Yepes Gaviria y los Martínez Grajales: los jueces no encontraron pruebas del lavado. Así, absolvieron a todos y cada uno de los imputados por las operaciones.

Cuando se asentó en la Argentina, Yepez Gaviria se hizo amigo de José Damián Sofía2, alias «Tano», recientemente condenado por intentar, desde Rosario, «coronar» 1658 kilos en España para una organización narcocriminal liderada por otros colombianos.

El pastor evangélico también tiene a quien agradecer.


1 Veredicto del caso Luis XVI.

2 Fuente con acceso al expediente.

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