Tres personas deberán pagar 780 mil dólares por comprar una casa en un country de Pilar con plata narco
Deberán pagar 780 mil dólares por comprar una casa con plata narco. Crédito: Encripdata.
Quince años después, el Tribunal Oral Federal (TOF) 4 de San Martín condenó el lunes a Eugenia Maronna, a Fernando Aldo De Bórtoli, alias «Tano Nino», y al verdadero Ricardo Gabriel Sosa a 3 años de prisión cuyo cumplimiento dejó en suspenso por la compraventa de una casa en Los Sauces, un country de Pilar, provincia de Buenos Aires, según la sentencia a la que accedió Encripdata.
Por eso, el juez Matías Alejandro Mancini, en representación del tribunal, ordenó el decomiso de la propiedad -salvo que esté en poder de un comprador de buena fe- y les impuso a cada uno una multa de 260 mil dólares.
En noviembre de 2011, Maronna compró el inmueble por 135 mil dólares y cinco meses después, el 30 de marzo de 2012, se lo vendió a De Bórtoli, vinculado a Miguel Ángel «Mameluco» Villalba, el «rey de la cocaína» de San Martín, por 250 mil dólares. Y el 7 de febrero de 2015, la Gendarmería arrestó allí mismo al verdadero Sosa por actividades compatibles con el narcotráfico.
Ella es la segunda condenada de la familia: entre 2011 y el 1 de octubre de 2014, Carlos Rodolfo Maronna, dueño de la concesionaria en Pilar que llevaba su apellido, puso a disposición 17 autos y motos para Roberto Eduardo Rodríguez, de la concesionaria RR VIP Aumotores, ubicada en Posadas, a través de la cual Rodríguez también lavaba activos provenientes del contrabando de marihuana desde Paraguay. Ese día, el juez federal Carlos Vicente Soto Dávila ordenó arrestar a Maronna, Rodríguez, quien se hacía llamar Ricardo Gabriel Sosa, y cinco personas más.
En 2018, un tribunal condenó a todos menos a Maronna. La peor parte se la llevó Rodríguez o Sosa: 13 años de prisión por lavar activos provenientes del narcotráfico, en banda y con habitualidad.
Maronna no formó parte de ese juicio porque, durante la instrucción, el juez Soto Dávila le decretó, primero, la falta de mérito y, después, el sobreseimiento. La fiscalía consintió, pero la querella apeló. En 2023, un tribunal condenó al exmagistrado a 6 años de prisión, precisamente, por prevaricato y cohecho pasivo, es decir, emitir resoluciones judiciales a sabiendas contrarias a ley para favorecer a organizaciones criminales a cambio de plata. Mientras tanto, y luego de varias idas y vueltas, la Cámara Federal ordenó seguir investigando al empresario. Todo eso y otros planteos formales e informales, alargaron el proceso hasta 2025.
Durante el debate, Maronna aceptó declarar, pero no responder preguntas: «Fui sometido a 11 años de calvario y a las peores cosas que le pueden pasar a una persona. Nadie sabe lo que es estar en un calabozo o en una cárcel. Mancharon mi nombre, me pusieron en Internet y desprestigiaron mi negocio. Lo único que hice fue comprar y vender autos, si lo hice como un verdulero y me equivoqué, lo acepto, pero de ninguna manera lideré ni estuve dentro de una banda, que no sé ni lo que es. No quiero decir una locura, pero habré realizado más de 2 mil operaciones de compraventa, seguro».
Para los acusadores, Maronna operó así porque formaba parte de la banda de Rodríguez o Sosa, de hecho, presentaron elementos de las conexiones de aquel con otras organizaciones criminales, como la de Loza, con quien se comunicó en 2018 para intermediar en la compraventa de un campo en San Pedro por 1,9 millones de dólares.
Y, tal vez lo más importante, los fiscales y las querellas insistieron con que Maronna sabía que Rodríguez se movía con la identidad de Sosa, su cuñado, para que esquivar a los investigadores. En el juicio contra Carlos sumaron, precisamente, este elemento del proceso contra su hermana Eugenia como contexto: la compraventa de la casa en Pilar.
Para los acusadores, Maronna, a través de los 17 hechos imputados, lavó activos provenientes del narcotráfico por 3,6 millones de pesos de aquel período, es decir, 1.267 millones de pesos o 905 mil dólares a la fecha. Para el tribunal, fueron 10 hechos.
El abogado de Maronna, como si defendiera a Manuel Adorni, el Mago del Bitcoin, apeló a la historia: «Tenemos un Estado que lejos de castigar ciertas situaciones, cada tres años saca un blanqueo. Entre 2011 y 2025 se blanquearon miles de millones de dólares. Esta es la realidad de la Argentina, no la que nos dice el GAFI, esta es nuestra realidad: tenemos el 50 % de la economía en negro. El Estado permitió que 141.180 millones de dólares del mercado negro ingresaran al mercado legítimo de activos, cuatro presidentes, pero nos horrorizamos porque Maronna tiene algo no declarado«.
Por diez hechos de lavado, Carlos Maronna recibió la misma pena que su hermana Eugenia Maronna, por uno solo.
La ley dice que lo mejor es no lavar; la Justicia dice que lo peor es no lavar muchas veces.
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