Por un «buche» y por rencores: un «arrepentido» de «Leones Blancos» cayó por intentar robar un banco en Baradero
Un "arrepentido" de "Leones Blancos" cayó por intentar robar un banco. Crédito: Encripdata.com
La Bonaerense no olvida: eso entendió, aunque tarde, Carlos Daniel Maidana cuando efectivos de la Dirección de Investigaciones contra el Crimen Organizado lo acorralaron en Baradero. Este expolicía federal, que mandó al banquillo de los acusados a 24 policías, cayó a una cuadra del Banco Provincia que estaba por robar.
Por orden del juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, la fuerza provincial, en colaboración con la Federal, detuvo a once cómplices con lo que pretendía dar un doble golpe: abrir boquetes en esa sucursal y en la del Banco Nación para llevarse todo lo que encontrara en las cajas fuertes: dólares, joyas y hasta lingotes de oro.
Este «poli y ladrón, pero nunca ortiva», como se definía Maidana, en un audio publicado por Encripdata, era un viejo conocido: prófugo por extorsionar a transas peruanos del Bajo Flores, empezó a trabajar como informante para el policía Adrián Gonzalo Baeta, alias «Palermo», a cambio de que no lo entregara.
El mayor golpe lo dieron en diciembre de 2013 cuando les robaron media tonelada de cocaína a una organización de narcotráfico en dos operativos oficiales, uno en un peaje de la autopista Panamericana y otro en la famosa quinta de los «Leones Blancos». Acorralado, Maidana eligió colaborar; Baeta, en cambio, contratar un buen abogado.
La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, unificó varios expedientes con un denominador común: el armado de varias causas entre Claudio Scapolan, por entonces fiscal de Investigaciones Complejas de San Isidro, y, al menos, 24 policías de esa jurisdicción, de Moreno y de Quilmes, testigos truchos y hasta dos letrados.
Como «arrepentido», Maidana se hizo cargo ante el fiscal federal Fernando Domínguez de haber realizado la inteligencia a la banda en la quinta de Moreno, el seguimiento de la camioneta en la que llevaban el cargamento hasta el peaje de la Panamericana, donde los «cortaron», y el traslado de lo robado hasta una propiedad de Baeta en Quilmes.
Según la primera versión de Maidana, Baeta le ordenó matar a un testigo trucho: «Nos va a mandar en ‘cana’ a todos». Como no quiso hacerlo, Baeta mandó a otro partícipe a amenazarlo. Maidana, entonces, se mudó de zona sur a zona norte, pero el jefe de Baeta y conocido de Scapolan lo ubicó: «Me dijo que iba a terminar en una zanja».
Pero ante el Jurado de Enjuiciamiento contra Scapolan, el «arrepentido» Maidana dio una segunda versión, según la declaración: «Tuve que declarar bajo presión del fiscal y la doctora Salgado, si no declaraba, podía quedar preso un montón de años, así que firmé lo que firmé para poder irme a casa»; «yo no me incorporé al programa (de protección a testigos) porque el programa es más peligroso que la misma delincuencia o que los policías corruptos»; y «en el procedimiento Anacona (‘Leones Blancos’) se escribió que se habían robado la mitad de la droga, eso es mentira, no se robó ninguna droga, ni el personal policial ni yo, yo me tuve que hacer cargo de cosas que no sucedieron, le vuelvo a repetir, para recuperar mi libertad».
Existió una tercera versión de Maidana. Fue la conversación con el financista Diego Xavier Guastini en junio de 2019 en la cueva de la calle Florida 520. Maidana estaba furioso con Baeta, Guastini se ofreció como mediador y, entonces, dijo cosas muy similiares a cuando declaró como «arrepentido»:
-Me calenté por las mentiras porque si vos me estás debiendo un montón de plata, Adri (Baeta) me dice: ‘No, yo no te debo tanto’, ‘Adri, yo tengo un papel que me lo escribiste vos de puño y letra’, eran 115 lucas, porque se metió la ‘mercadería’ de León Blanco y un laburo que yo hice anteriormente de ciento y pico de kilos que dormimos a unos salames ahí en el centro, juntamos toda la ‘mercadería’ y cambió toda la ‘mercadería’, entonces, vos me tenés que pagar.
Ya en confianza, le explicó a Guastini por qué declaró como «arrepentido»:
-No soy ‘buche’, esto me dolió en el alma porque rompí mis códigos, yo tengo muchos códigos, aparte de que fui poli y fui ladrón, pero nunca ortiva, jamás, james mandé en cana a nadie, pero me cansaron estos tipos con las maldades que me hicieron.
Y hasta le pidió a Guastini que le hiciera llegar el siguiente mensaje a Baeta:
–Llegado el juicio, yo lo puedo limpiar, me voy a comer yo mis quilombos, pero lo puedo limpiar, a mí me van a romper el orto, así de cortita, pero lo puedo limpiar, y sé que la causa está para caerse, no van a quedar en cana, está muy embrollada esa causa.
Sobre el final de la charla de una hora, 4 minutos y 21 segundos, y sin saber que Guastini lo estaba grabando, Maidana otra vez se hizo cargo de su rol en «Leones Blancos»:
-A mí me ponen como responsable junto con ‘Palermo’, con Magraner y con toda la banda, si ponen como que el laburo lo hago yo, el fiscal sabía todo, tiene que ser alguien que haya estado conmigo, alguien que haya estado ahí, alguien que haya visto la ‘mercadería’, es más, había fotos, cosas que yo no tenía, el que denunció es alguien que estuvo conmigo, alguien que sacó fotos y que tenía elementos para probar y para mostrar…
-¿Del faltante?
-Del faltante.
Maidana no lo sabía, pero Guastini también se convertiría en otro imputado colaborador de «Leones Blancos»: él había sido quien en diciembre del 2013 le dio el dato a su amigo Baeta para hacer el «vuelco». No duró mucho como «arrepentido»: lo asesinaron la mañana del 28 de octubre del 2019 a la vuelta de la Municipalidad de Quilmes.
Este año, en el juicio por «Leones Blancos», el fiscal Marcelo García Berro ya solicitó las penas: 17 años de prisión para Baeta por haber pensado irse a vivir a España antes que hacerse cargo y, en cambio, 8 años de prisión para Maidana por haber contado cómo la Bonaerense armó todo, obviamente, antes de arrepentirse de haberse arrepentido.
Ahora, Maidana sumó un problema más.
Por otro «buche» y por viejos rencores.
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