Encripdata

El hilo invisible entre el crimen y el poder

Marset denunció que la DEA lo extorsionó para que entregara una billetera digital con 4 millones de dólares

Marset denunció que la DEA lo extorsionó para que le entregara una billetera digital con 4 millones de dólares

Marset denunció extorsión de la DEA por 4 millones de dólares. Crédito: Encripdata.

A 96 días de su caída, Sebastián Marset, el líder del Primer Cártel Uruguayo (PCU), cambió completamente de estrategia en Estados Unidos: ante los 22 GB de pruebas en su contra, se declaró inocente, echó a su equipo de abogados y denunció a dos agentes de la DEA por diversos hechos de extorsión, entre estos, presionarlo para acceder a una billetera digital donde almacenaba 4 millones de dólares en criptomonedas, según la carta que escribió de puño y letra, a la que accedió Encripdata.

Marset envió la carta el 17 de junio, el juez Rossie D. Alston Jr, del Distrito Oeste de Virginia, la recibió el miércoles: «Todo comenzó el 13 de marzo a las 3 de la mañana cuando fui sacado de mi casa sin una orden de detención o un pedido formal de extradición. Fui expulsado ese día de Bolivia y entregado a agentes de la DEA, en violación a tratados internacionales».

«Al día siguiente, en el aeropuerto de Dulles, solicité un abogado y me ignoraron. Fui interrogado sin representación legal, en clara violación a mis derechos, los agentes me advirtieron que si no cooperaba, nunca más volvería a ver a mis hijos y que pasaría el resto de mi vida en prisión«, continuó.

El líder del PCU denunció con nombre y apellido a dos agentes de la DEA: «Michael Greisen y Tyler Ganzel me exigieron que les diera acceso a mis billeteras de criptomonedas, valuadas en aproximadamente 4 millones de dólares en USDT. Este intento de extorsión está documentado: ellos contactaron a mi madre a través de WhatsApp y le pidieron fotos de una computadora que contenía las claves«.

Su equpo de abogados primero no quiso reportar esos hechos, pero, luego, cuando los notificó, el fiscal Anthony Aminoff no solo que «no hizo nada al respecto» sino que lo presionó para que se declarara culpable. La familia de Marset, además, elevó quejas ante el Departamento de Justicia. Al final, él echó a su equipo de defensa.

En consecuencia, Marset le solicitó al juez que el Servicio de Marshals le permita entrevistarse con sus nuevos abogados; no volver a tener contacto con los agentes de la DEA involucrados en el caso; tomar nota de las irregularidades; remarcó que no es culpable de los cargos imputados; y pidió un proceso justo para poder demostrarlo.

Por el volumen de operaciones desde América Latina, el líder del PCU pasó a ser objetivo de la DEA. Por un descuido de un socio, que usó un banco de Virginia, Estados Unidos legitimó su jurisdicción para abrir un caso contra ellos.

Y a partir del crimen del fiscal Marcelo Pecci, que los investigaba en Paraguay, su rostro llenó los carteles de los más buscados del mundo. Defenderse por carta no tiene la misma fuerza.


Somos un medio especializado en el crimen organizado en la Argentina, sus relaciones subterráneas y sus conexiones internacionales. Hacemos periodismo de investigación sin recurrir a pauta oficial ni a publicidad privada. Somos Encripdata, el hilo invisible entre el crimen y el poder. Si te gustó esta historia, ayudanos a contar la próxima.

Invitame un café en cafecito.app

About Author