Investigan a una empresa de Panamá por el contrabando de 35 toneladas de acetato de etilo desde Uruguay a Bolivia
Empresa de Panamá, detrás de las 35 toneladas de acetato de etilo. Crédito: Encripdata.
La noche del 16 de marzo, los gendarmes frenaron dos camiones con semirremolques antes de que cruzaran el Puente Internacional Aguas Blancas hacia Bermejo, Bolivia. Como presentaron papeles falsos, revisaron la mercadería. Eran 191 tambores azules, eran 35.144 kilos de acetato de etilo, un disolvente utilizado en las industrias de la celulosa, del gaucho y de la pintura, pero también como precursor químico en los laboratorios de cocaína en los tres países productores. En consecuencia, detuvieron a los dos conductores.
El juez federal de Orán, Gustavo Montoya, ordenó la prisión preventiva de los dos camioneros, oriundos de Tarija y de Yacuiba, autorizó abrir los celulares y, en el marco del nuevo Código Procesal Penal de Salta, dispuso un plazo de 180 días para finalizar la investigación.
El fiscal Marcos Romero ya reconstruyó que los dos conductores bolivianos emprendieron el viaje en Canelones, una ciudad a 50 kilómetros de Montevideo, Uruguay, pasaron el Puente Internacional General San Martín, que une Fray Bentos con Gualeguaychú, y siguieron durante 1600 kilómetros sin sobresaltos hasta llegar el 16 de marzo a Aguas Blancas.
Las autoridades apartaron al administrador interino de la Aduana de Gualeguaychú, Luis Armando Pratt, y a tres jefes operativos por no detectar esas irregularidades ni bien los camioneros pisaron territorio argentino. Recientemente, el anterior fiscal federal de Orán, José Luis Bruno, firmó un juicio abreviado en el que confesó haber favorecido a organizaciones de narcotráfico en la frontera con Bolivia.
Encripdata pudo saber que el broker que operó la exportación se trata de Southpac Corp, radicado en Panamá, y que la transportista se trata de Cooperativa de Transporte Nacional e Internacional Tarija del Sur RL, de Bolivia.
El Registro Nacional de Precursores Químicos (RNPQ) informó que ni el broker, ni la transportista ni los vehículos estaban inscriptos en este organismo de control para habilitarlos a transitar el territorio argentino.
En 2020, la transportista boliviana ya había sido investigada por realizar una ruta muy similar, entre Fray Bentos, Uruguay, y Pocitos, Bolivia, para el contrabando de residuos eléctricos y electrónicos peligrosos.
La hoja de ruta marcaba que los dos camiones, con el acetato de etilo, debían cruzar por Pocitos y no por Aguas Blancas. Tal vez, por la caída de Sebastián Marset en Santa Cruz de la Sierra, el 13 de marzo, alguien haya ordenado pegar un volantazo a última hora.
Somos un medio especializado en el crimen organizado en la Argentina, sus relaciones subterráneas y sus conexiones internacionales. Hacemos periodismo de investigación sin recurrir a pauta oficial ni a publicidad privada. Somos Encripdata, el hilo invisible entre el crimen y el poder. Si te gustó esta historia, ayudanos a contar la próxima.