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El hilo invisible entre el crimen y el poder

Ordenan la captura internacional de «Juanito» por los millones de dólares en valijas para Guastini

Un testigo apuntó a la Bonaerense por el crimen de Guastini

Un testigo apuntó a la Bonaerense por el crimen de Guastini. Crédito: Encripdata.

La jueza Sabrina Namer, del Tribunal Oral en lo Penal Económico 1 porteño, ordenó la captura internacional del español Juan José González Morito, como pudo reconstruir Encripdata, por no presentarse en septiembre en Buenos Aires para someterse al juicio en su contra por haber formado parte de la asociación ilícita del argentino Diego Xavier Guastini, alias «Dolarín», un capo del narcolavado en la Argentina.

El primer trabajo de «Juanito» en la organización de Guastini fue como «valijero», pero el 31 de enero de 2014, él y su primo David Ávila Ramos, alias «Maradona», fueron demorados en el aeropuerto internacional de Ezeiza: si bien declararon ingresar con 70 mil euros, en sus valijas llevaban 684.630 euros más y 254.000 dólares.

En la indagatoria, los «valijeros» españoles aseguraron que la plata era producto de la agencia de autos que tenían en Puerto Banús, una zona exclusiva de la Costa del Sol, y que deseaban invertirla en la Argentina, pero cuando les preguntaron cómo pretendían decidir negocios en tan solo tres días, a decir por los pasajes de regreso, se les arruinó la coartada.

Por el contrabando de divisas, «Maradona» y «Juanito» pasaron toda una temporada sin poder salir de la Argentina. Para que no se aburrieran, Guastini llevó a David a su piso del 7 E de la calle Petrona Eyle 355, ni más ni menos que en el exclusivo edificio Aleph, del Grupo Faena. También vivió un tiempo en el country del Banco Provincia. Juan José, más perfil bajo, prefirió quedarse en la casa de la calle Alem 1280, en Lanús.

En los partidos que «Dolarín» organizaba en su quinta de Abbott, «Juanito» confirmó sus condiciones de mediocampista todoterreno, como en su época de juvenil en Unión Deportiva San Pedro y Unión Deportiva Marbella B. «Maradona» también confirmó que de Diego no tenía nada de nada.

Los primos españoles pudieron regresar a la Costa del Sol: un tribunal los autorizó a salir de la Argentina unos días en diciembre de 2016. Nunca más volvieron. Y ya no fueron los mismos de antes: Ávila Ramos, de simple «valijero», pasó a robarles cargamentos a los clientes de Guastini en los puertos.

El 12 de mayo de 2018, al mediodía, Ahmad Abdul Karim asesinó a Ávila Ramos a la salida de la comunión de su hijo en la Iglesia de la Virgen del Rocío, en San Pedro Alcántara. Por orden de La Oficina de Envigado, Los Suecos le cortaron las piernas al «Maradona» de Marbella.

Al año siguiente, el 28 de octubre de 2019, por decisión de alguien muy poderoso, un grupo comando calló para siempre a Guastini a la vuelta de la Municipalidad de Quilmes porque estaban contando cómo había hecho para construir su imperio con la complicidad de financistas, barras y narcotraficantes, pero también de policías, espías y fiscales.

El juez federal Rafael Caputo envió a juicio oral a González Morito no solo por la vez que intentó ingresar al país con el equivalente a un millón de dólares sino, directamente, por formar parte de la organización narcocriminal de Guastini. Porque el «valijero» español no hizo un viaje solamente, no, desde el 15 de agosto del 2013 y hasta el 31 de enero de 2014, el día de su detención, pasó 19 veces por Ezeiza, siempre con estadías cortas en Buenos Aires, de tres o cuatro días, típico de los pasajeros que en sus valijas llevan de todo menos ropa.

Este año, «Juanito» cortó el contacto con su abogado. Así, no se presentó para el juicio. En consecuencia, el tribunal lo declaró en rebeldía, solicitó información a España y ordenó su captura internacional.


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